21 octubre 2009

Llueve...y las aceras están mojadas...

Y los recuerdos se funden con los proyectos...

Y cierro los ojos para volver allí. Para ver de nuevo el Circo, y seguir oyendo las vacas desde mi ventana. Imagino que veo crecer esa nueva generación que parece una mucho anterior, viviendo la infancia como niños.

Echo de menos tomarme una Shandy y esas olivitas que se adivinaban como mi antojo eterno.

Añoro desear ver nevar por la tarde. Recuerdo constantemente cómo la primera vez que salí de casa encontré mi casa.

Era muy mío aquello. Hicieron que me encontrase y ha sido duro perderse de nuevo.

Ahora la historia contempla mi año. Un año de proyectos importantes y dulces.

No hemos empezado bien...odio sentir miedo... y no hay nada que me dé más miedo que perder a los que ocupan un lugar en mí.

Pero la vida siempre tiene una sonrisa reservada para los que saben disfrutar de cada instante. Yo soy una de esas suertudas que exprimen lo bueno que les da la vida y llora cuando sufre.

A veces siento miedo de nuevo. Imagino que se escapa mi ilusión y me caigo. No me molesta levantarme cien veces, pero lucharé por mantenerme de pie, por seguir con ganas y por estar ahí, cerquita de todos para recargar las pilas del que necesite unas buenas pinzas.

Todas las huellas están borradas

La lluvia guarda nuestro secreto

Llueve

Y en mi ventana te echo de menos

Los días pasan y son ajenos

El frío me abraza y me parte en dos

21 diciembre 2008

...Al pie de las montañas...

Resulta que por fin todo cambió. Se acabó el metro, se acabó lo de aguantar jefas dictadoras, se acabó esperar golpes de suerte... Ahora estoy en medio de mis deseos. Lejos, muy lejos de lo que me atosigaba.
En Hoyos, ser profesora es algo grande. No hay prisa. Quiero que todo vaya lento y pueda disfrutar de cada instante con mis alumnos, valientes jovencitos que siguen viviendo una infancia que no quieren perder. Quiero ir despacito y saborear el olor de las chimeneas, el sonido de cencerros y la visión de la nieve en todas partes.
En realidad todo es distinto. De pronto aparecen Esther y Elena. Y me siento en casa. Son mi casa, y en cuanto algo me preocupa ellas lo sufren. Y cada vez que cojo el coche esperan mi señal de que todo ha ido bien. Y quiero ser para ellas tan imprescindible como ellas lo son para mí. Hemos construido algo importante, de eso que el tiempo, la distancia y el roce tienen que desgastar muy mucho para que pierda color.
El aire gélido, las calles resbaladizas, los dedos que chocan entre sí buscando, en vano, escapar del pupitre...me han enamorado. Necesito que esto no acabe, y cuando se apague, que quede en mi cabeza mucho, mucho tiempo.
También cruzo los dedos por dar lo mejor de mí al pueblo que me ha hecho un hueco. Sueño que ellos puedan estar tan a gusto conmigo, como yo lo estoy con ellos. Y por encima de todo deseo aprender y empaparme de la espontaneidad de Esther, del sacrificio de Elena, de la concentración de Javi, del genio de Valentina, del entusiasmo de Álvaro, de la chispa de Alberto, del esfuerzo de Andrea, del silencio de Armando, del trabajo de Patri, de la sonrisa de Tania y la generosidad de Sebi...
(Porretaaaaaaaaaaassssssssssss........)

08 abril 2008

... Me encanta...

Y me da igual que algunas personas que SIEMPRE fueron importantes, ahora me dejen de lado.
Y me resbala que puedan pensar de mí, y mis decisiones.
Y ha dejado de ser importante todo lo que quiero y no consigo.
Porque ahora tengo un instante de felicidad.
Me siento realmente bien.
Y me encanta vivir estos meses en un cole que ha hecho que vuelva a sentir verdadera pasión por todos los esfuerzos que he hecho hasta ahora. Igual es sólo un instante. Pero voy a disfrutarlo al cien por cien. Es mio.

23 agosto 2007

...Consecuentemente...

Podemos hacer pocas cosas que queden sin consecuencias. Muchas de nuestras actuaciones tienen una respuesta inmediata y otras vuelven cuando el tiempo las ha dado fuerza. Algunas cosas que nos ocurren son consecuencia de los actos de otros y que nos repercuten. Otras suceden y el tiempo les regalará sus propias consecuencias.
Consecuencias buenas, regulares, malas o insuficientes.
Todo lo que ha pasado este año en Macotera, es consecuencia de mis decisiones pasadas, y de las decisiones de otros por los que aposté, mis padres, mis Ateneas, mis ex- Ateneas.
El hecho de haber esperado impaciente a que mi vida cambie, me ha devuelto los sinsabores del "te quedas como estás". Supongo que tendré que aprender a disfrutar de lo que tengo, aunque me ahogue mi propia ilusión. Entonces, ¿qué hago? ¿sigo con mi rutina axfisiante olvidándome de que no es lo que deseo, para dejar de atormentarme, o me machaco a mí misma mirándome de reojo y susurrándome que no era así como tenía que salir?
Pero más allá de los problemas que no se dicen, pero están, y más lejos que los trabajos, las distancias, las espaldas, los silencios... más lejos están las cosas que quiero que tengan consecuencias en mí.
Como el valorar por encima de todo lo bueno que me llevo de entre todo lo malo. Me refiero a los que mientras unas puertas se han cerrado, me han dejado entreabierta la suya, (no saben lo que han hecho!). Me refiero también a las que salieron hace mucho por la puerta, pero de vez en cuando se asoman, para fotos, para charlas de pie (cerveza en mano),o mensajes de apoyo.
Siempre salgo adelante, es cuestión de tiempo. La suerte me vino de golpe, toda a la vez, y la resaca se la ha llevado, pero ya conocéis al mar... con toda su crudeza se la lleva pero vuelve. Las olas siempre traen un trocito del fondo de mar. Me quedo en la orilla, esperando. Cogí una concha y sigue siendo mi amuleto.
Por otra parte, están las consecuencias de vivir en una gramola. Que todo tiene canción, todo es música.
... your time is coming don't be late... para venirme arriba (llegará)
Pero he empezado la entrada señalando que casi todo tiene consecuencias, o es consecuencia de algo. Que este año San Roque me haya confesado que os echo de menos es consecuencia de lo mucho que me quisistéis, o si así no fue, de lo bien que me engañásteis.
Personas que me han querido y que se resbalan de mi mundo. Da igual que alguien no sea ese tipo de persona admirada y admirable, da lo mismo que seamos del montón. Al final lo que cuenta es cómo has hecho sentir a los de tu alrededor. ¿Qué importa ser bueno, dulce y agradable si nunca he regalado ninguna de esas cualidades a los que me saludan cada día?
Me da igual que no seas todo lo bueno que podrías haber sido, porque hasta ahora no había notado nunca tanto una ausencia, porque me encantaba oirte decirme lo buena, dulce y agradable que te resultaba yo. Eso me lo quedo, es mio, y por muy lejos que estés son las consecuencias que has dejado en Kusipi.

30 mayo 2007

Pero No Ahoga

Estoy agotada. No es una cuestión meramente física. Detrás hay mucha energía (que no desaparece, sólo se transforma) que no sé donde ha quedado, ni si la he invertido como debía.
Se acaba el curso, y a estas alturas ya debería saber algo, y todavía no sé nada. Y me levanto cada mañana y me repito consignas de esperanza.
Hoy es el día
Todavía es pronto, por eso no te llaman
No desesperes
Alláh proveerá (recuerdo de lo que fue, verdad YaGonzalo?)
Dios aprieta, pero no ahoga
....
Y una tras otra las consignas se retiran de mi cabeza con el paso de las horas, avergonzadas por haberme mentido a la cara, a mí, que siempre he creído en ellas. Bienvenido desánimo, estoy a tu entera disposición...para que me recuerdes el fracaso, o me empujes al agotamiento, o simplemente te recrees en mi espera desquiciada.
Cada mañana traje de sonrisa, y consignas positivas, para que no el parezca al destino que soy desagradecida por tener cosas que otros desean, pero sin lo que yo necesito. Y que nadie lo vea.
Noches sin dormir, lágrimas que vienen sin más, y se van sin más. Y una mirada que va perdiendo la ilusión. Es demasiado pronto.
Y vuelta a la tarde, y repaso de consignas para el día siguiente. Mañana será el día. Seguro. Tengo una corazonada.
No he tenido ningún obstáculo, no me han dejado. Me quedé en el camino, he errado. Y no sé qué tengo que hacer para dejar de entenderme como víctima y ver cuánto de verdugo hay en mí. Es demasiado tiempo. Y es muy pronto para sentirse derrotada.
Máscara de indiferencia y agradecimeinto a la vida. Sin rencor.
Repetición de consignas y banda sonora que apoye a las consignas.
Don't you let your demons pull you down 'Cause you can have it all
Todo es poco para salir a flote.
Me siento egoísta, neurótica, desquiciada, fracasada, asustada, y triste. Y ni siquiera he pasado la primera prueba.
MIERDA