18 enero 2006

...Relatos de una Yonki II...

Aquí me hallo engullendo compulsivamente. Se me plantea el siguiente interrogante...¿Por qué cuando echamos algo en falta o nos sentimos tristes comemos?... La respuesta es compleja, pero no es nada descabellado pensar que es algo que hemos aprendido. El cine y la televisión nos muestran continuamente adolescentes y jóvenes deprimidas por no ser la capitana del equipo de animadoras que se plantan delante de la tele y se fulminan un litro de helado sin remordimientos, y sin los dolores de barriga que cualquier otro ser humano sufriría ante tal empacho ( y por supuesto sin aumentar de talla, o experimentar el placer del grano-post-comida-grasa propio de finales de Navidad....).
Después de esta divagación (ya he terminado mi picoteo compulsivo...) vamos al asunto. Mi semana 2 Sin Nicotina. Ha sido una semana dura, tal y como esperábamos, en la que lo más destacado han sido los cambios de humor. Un día de alegría y buen rollo frente a otro de tristeza y ansiedad. Lo he sentido especialmente por los que me han aguantado así... Han sido los días más yonkis que tendré en mi vida (cruzo los dedos, vamos)...
Pero las circustancias empujan, me quitan todo al mismo tiempo y claro... se masca la tragedia entre mis neuronas...
Visto con perspectiva resulta hasta cómico, me han pasado cosas esta semana que hubiesen merecido un cigarro, una tras otra. Un día tuve un viaje en bus (apretaditos, como nos gusta en Madrid) con una chica con la que mantengo una relación escasa y excesivamente tensa. Todo un placer, fue de esas situaciones en las que decides bajar la cabeza para no encontrarte con su mirada, puesto que técnicamente os conoceis lo que os obligaría a un leve saludo (incómodo y no deseado).
Al día siguiente estuve esperando a ese mismo autobús (sábado desde las 8.20 de la mañana) 40 minutos y cuando voy a subir me doy cuenta de que sólo me queda un viaje en el bonotriki (¿Cómo vuelvo?, pff tendré que pagar uno de esos caros viajes individuales!)... No es suficiente, no. Subo al bus para consumir mi último viaje, cuando la maquinita falla, y el conductor me dice que ese billete es de la tarifa de año pasado y que no vale. De muy mala leche le digo Pues ayer me valía!!!, él me señala un cartelito en el autobús en el que dice que esa mañana (y no cualquier otra) es la elegida para que los metrobuses cambien de tarifa!! Casi me da un chungo!! al final le puse desparpajo y solucioné aquel desastre potencial. Pero no es lo único, porque cuando fui a comprarme el bonotriki nuevo en una de esas modernas máquinas del metro, metí 20 euros con 15 céntimos y allí ni billete ni 20 euros, sólo 15 tristes cétimos me daba la máquina!! Así que papeleo, ridículo, retraso de los planes...(no te aburriste Chucky!)...más de lo mismo!
Señalar también que esto de decir que he dejado el tabaco no es una exclusiva de internet, mis compañeros de árabe (y mi mudarris, ese se lo pasa bomba con mi síndrome de abstinencia), mi alumna (y su familia) y probablemente algún enterado más, pueden disfrutar de verme pasar por las etapas, subetapas, fases y demás que acompañan a la vida sin tabaco que recién estreno.
Hasta la próxima conexión cruzaré los dedos para que Gallardón no siga poniéndome tantas trabas y para que el humor y la fuerza me acompañen.

3 Comments:

Blogger piradaperdida said...

oye, tenemos que quedar... yo voy necesitando mi cuota de verte con el mono :P ánimo, el universo conspira para que seamos felices, nunca al revés

19.1.06

 
Anonymous Anónimo said...

Ya sabes que yo siempre he preferido tomar café y comer patatas y cañas lisboetas a que fumes, porque en los otros vicios puedo acompañarte.
Adelante preciosa! Tú puedes!
Un besote

19.1.06

 
Blogger Ignacio . said...

Ahí estamso josefi¡¡ Eso de los momentos enfadada, no me queda claro. Hoy, en grupos, nos hemos portado verdaderamente mal y no esque te hayas puesto muy furiosa, que digamos.

¡¡ TÚ PUEDES, JOSEFIIII!!

20.1.06

 

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